EL
INSTITUTO
En la falta de ejecución de planes urbanísticos y los
obstáculos para planear las ciudades están asociados en
larga medida a la ausencia de herramientas continuas integradas. La
introducción de un capitulo dedicado a la política urbana
en la Constitución Federal y su reglamentación posterior
a través de la ley federal nº 10.257/01 Estatuto da Cidade
(Estatuto de la Ciudad), se va configurando un escenario alentador y
cualitativamente superior para el planeamiento en escala municipal.
En el plan local, la creación del “Instituto de Pesquisas
e Planejamento de Piracicaba - IPPLAP” (Instituto de Pesquisas
y Planeamiento de Piracicaba) es una señal prometedora, vinculando
al propósito de dotar al poder publico de instrumentos y instituciones
permanentes de planeamiento.
De cierta manera, es el resultado de un rico proceso local y regional
de inspiración planeada en la cual se puede destacar el “Plano
Diretor de Desenvolvimento” (Plan Director de Desarrollo) de 1991
aprobado en 1995, ahora en revisión; la formulación inédita
de los planes directores rural y de movilidad, también en curso;
la creación del “Consórcio Intermunicipal das Bacias
dos Rios Piracicaba e Capivari” (Consorcio Intermunicipal de las
Cuencas de los Ríos Piracicaba y Capivari); el “Plano Diretor
de Turismo” (Plan Director de Turismo); los “Planos Diretores
de Água e Esgoto” (Planes Directores de Agua y Alcantarillado);
el “Zoneamento Ambiental” (Zonificación Ambiental)
y, más recientemente, el “Plano de Ação Estruturador”
del “Projeto Beira-Rio” (Plan de Acción Estructurante
– Proyecto Beira-Rio). Debemos reconocer otras iniciativas de
la sociedad civil, en especial aquellas de preservación de los
recursos naturales y, particularmente, el “Piracicaba 2010 –
Planejando o Futuro”.
En estas condiciones, el planeamiento readquiere significado estratégico,
pues deriva de una revaloración del papel del Estado, por la
comprensión que le cabe la misión intransferible de promover
el bienestar y brindar los servicios universales, ampliando y asegurando
a todos el ejercicio de los derechos.
Además intenta una acción prospectiva y duradera, cuya
mayor virtud es su capacidad de analizar y aprender correctamente las
dinámicas de la sociedad, antever escenarios y tendencias y manejar
de manera racional el proceso de desarrollo. Planeamiento y ciudadanía
así configuran el binomio indisociable que origina el IPPLAP:
planear para promover el desarrollo y asegurar los derechos de los ciudadanos.
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